
Esto hacían algunos de una secta en un tiempo en que la brujería era el elemento que podía disturbar a una gente cargada de religiosidad ostentada en un estado canónico, en una sociedad poblada de misterios, como siempre producto de las imaginaciones adulteradas, por las drogas unas pobres desgraciadas -las brujas o los brujos- y otros por sus propios maquiavélicos, esquizoides, paranoides, sadico-morbosos-placeres hacia el hacer daño -los pertenecientes a la iglesia católica cristiana- para con ese daño sin poder de defensa por la tortura y el inimaginable dolor producido, crear un sinfín de víctimas inocentes más todas las víctimas continuas por el delatar compinches cuando el sufrimiento se hacía imposible de aguantar, matando los de la negra sotana a tantos sin razón, en nombre del venerado, establecidos por unas leyes morales algo confundidas.
El relato de uno de los testigos de la barbarie:

Además de la estrapada, el potro y la empulguera, los cazadores de brujas utilizaban sillas con puntas afiladas calentadas desde abajo, zapatos con objetos punzantes, cintas con agujas, yerros candentes, tenazas al rojo vivo, hambre e insomnio. Un crítico contemporáneo de la caza de brujas, Johann Mattháus Meyfarth, escribió que daría una fortuna si pudiera desterrar el recuerdo de lo que había visto en las cámaras de tortura:
El relato de uno de los testigos de la barbarie:

Además de la estrapada, el potro y la empulguera, los cazadores de brujas utilizaban sillas con puntas afiladas calentadas desde abajo, zapatos con objetos punzantes, cintas con agujas, yerros candentes, tenazas al rojo vivo, hambre e insomnio. Un crítico contemporáneo de la caza de brujas, Johann Mattháus Meyfarth, escribió que daría una fortuna si pudiera desterrar el recuerdo de lo que había visto en las cámaras de tortura:
He visto miembros despedazados, ojos sacados de la cabeza, pies arrancados de las piernas, tendones retorcidos en las articulaciones, omoplatos desencajados, venas profundas inflamadas, venas superficiales perforadas; he visto las víctimas levantadas en lo alto, luego bajadas, luego dando vueltas, la cabeza abajo y los pies arriba. He visto cómo el verdugo azotaba con el látigo y golpeaba con varas, apretaba con empulgueras, cargaba pesos, pinchaba con agujas, ataba con cuerdas, quemaba con azufre, rociaba con aceite y chamuscaba con antorchas. En resumen, puedo atestiguar, puedo describir, puedo deplorar cómo se violaba el cuerpo humano.
Otro líder del Templo del Pueblo.

Seres en una sociedad estadounidense de los años setenta con los valores un poco turbios, no muy contentos con el establishment imperante, con ganas de un mundo mejor y con ideales de paz, pero entregados a una mente poderosa y sugestiva, no por eso mejor; sugestionados por esa debilidad innata en un mecanismo interno mal interpretado de algunas conciencias. Una multitud en una comunidad llamada Jonestown en la Guyana del año 1978, un 18 de noviembre, fecha fatídica y apocalíptica para esos pobres adoradores de la conciencia de un drogadicto. En el púlpito Jim Jones un pastor erigido para redimir la conciencia de este mundo cargado de miedos y con la promesa de un mundo mejor. Luego en su decadencia y dirigido por su mente enferma de productos químicos cargada, desvariado en los conceptos, ofreciendo el mensaje de un final de los días. Seres con el miedo permanente en sus vidas junto con imaginadas amenazas externas, obligados a envenenar a más de doscientos niños, incluidos bebés, por los adultos, muchos los propios padres, en una orgía de espiritualidad y limonada envenenada; después los adultos, adulterados y con la conciencia disipada por la conjuración del acto de envenenarse para convertirse en unos mártires revolucionarios religiosos. Al final la enfermera, una de los círculos de poder del visionario drogadicto, acabó también con la vida del paranoico profeta Jim Jones de un tiro en la cabeza, obsequiándose con otro ella misma, así en total 913 muertos, en nombre de un ideal.

Ahora volvamos a la realidad del siglo veintiuno, -¿como siguen las conciencias?- igual o peor, ya tenemos peliculita - 2012 - no deja de ser una película más, producida cuando se avecinan momentos fatídicos y apocalípticos, esos que las mentes sugestivas y sugestionadas hacen ver en los que piensan que el coco se hizo para otra cosa, que la vida humana con la cosa mental dentro es una puta mierda.
Viene mi perrito moviendo la colita, ya que quiere ir a pasear, una simple respuesta a su necesidad básica, y yo le digo -Tobi..., nos quedan tres años y medio aproximadamente para vivir DIVINAMENTE- como siempre me da un lengüetazo, a el le importa un pepino, no tiene la razón humana de una parte de la humanidad absurda implantada en su cerebro, suerte la suya, así no ha de adorar a ningún ideal estúpido.
Otro líder del Templo del Pueblo.

Seres en una sociedad estadounidense de los años setenta con los valores un poco turbios, no muy contentos con el establishment imperante, con ganas de un mundo mejor y con ideales de paz, pero entregados a una mente poderosa y sugestiva, no por eso mejor; sugestionados por esa debilidad innata en un mecanismo interno mal interpretado de algunas conciencias. Una multitud en una comunidad llamada Jonestown en la Guyana del año 1978, un 18 de noviembre, fecha fatídica y apocalíptica para esos pobres adoradores de la conciencia de un drogadicto. En el púlpito Jim Jones un pastor erigido para redimir la conciencia de este mundo cargado de miedos y con la promesa de un mundo mejor. Luego en su decadencia y dirigido por su mente enferma de productos químicos cargada, desvariado en los conceptos, ofreciendo el mensaje de un final de los días. Seres con el miedo permanente en sus vidas junto con imaginadas amenazas externas, obligados a envenenar a más de doscientos niños, incluidos bebés, por los adultos, muchos los propios padres, en una orgía de espiritualidad y limonada envenenada; después los adultos, adulterados y con la conciencia disipada por la conjuración del acto de envenenarse para convertirse en unos mártires revolucionarios religiosos. Al final la enfermera, una de los círculos de poder del visionario drogadicto, acabó también con la vida del paranoico profeta Jim Jones de un tiro en la cabeza, obsequiándose con otro ella misma, así en total 913 muertos, en nombre de un ideal.

Ahora volvamos a la realidad del siglo veintiuno, -¿como siguen las conciencias?- igual o peor, ya tenemos peliculita - 2012 - no deja de ser una película más, producida cuando se avecinan momentos fatídicos y apocalípticos, esos que las mentes sugestivas y sugestionadas hacen ver en los que piensan que el coco se hizo para otra cosa, que la vida humana con la cosa mental dentro es una puta mierda.
Viene mi perrito moviendo la colita, ya que quiere ir a pasear, una simple respuesta a su necesidad básica, y yo le digo -Tobi..., nos quedan tres años y medio aproximadamente para vivir DIVINAMENTE- como siempre me da un lengüetazo, a el le importa un pepino, no tiene la razón humana de una parte de la humanidad absurda implantada en su cerebro, suerte la suya, así no ha de adorar a ningún ideal estúpido.
Para los humanos es más fácil matar o morir por un ideal,
que no vivir porque así está establecido.
Si la vida es tan fácil vivirla para los que no piensan,
porque coño no es igual...
para los que por "desgracia",
tanto pensamos.
que no vivir porque así está establecido.
Si la vida es tan fácil vivirla para los que no piensan,
porque coño no es igual...
para los que por "desgracia",
tanto pensamos.









6 comentarios:
Cuando pienso en estas cosas se me ponen los pelos de punta, pero no creo que puedas aislar los hechos de la sociedad que los circunda, porque si algo así sucede es porque el caldo de cultivo resulta propicio.
Esto me lleva a algo que no tiene nada que ver, el machismo, de la noche ha la mañana la sociedad, ninguna persona se reconoce en una postura machista, pero la realidad es que todos las religiones, y todos los estados de una u otra forma han abusado de sus subordinados ¿por qué? porque tenían ese poder.
Acaso no es otra forma de tortura que haya tanta gente en paro cuando esto se podría haber prevenido, paliado.
Mirar al pasado no nos consuela, pero prevenir que vuelva a ocurrir si.
Abrazo de sol ¡¡Extremeño!!
Y que lo digas, la sensibilidad de la mujer está más hecha para sentir la realidad de la vida, bueno siempre hay excepciones, porque en un mundo en el que el hombre siempre ha llevado la batuta, ya se ve que la orquesta desafina por todos lados. Y eso del paro es otra manera de demostrar el macho su poder, acaparando, por la cosa de tenerlo más grande, jeje, el imperio,siempre eso de la grandeza se mete mucho en la tontura pensante a muchos machitos de pacotilla, así que las mujeres al poder...
pero luego ¿no os vengaríais de nosotros?, espero que no. Un abrazo milenario desde esta tierra de Tramontana que nos aclara bastante las ideas..., bueno no a todos.
Bueno con el tiempo que no me asomaba a este rinconcito y mi querido amigo diciendo tacos...lo peor de todo lo que se esta comentando...sobre la apocalipsis del 2012..lo peor es que hay tantas personas que van como corderitos pero esta personas tienen poca personalidad se dejan enbaucar y asi le vas...sino recuerda mal hubo una secta creo que los testigos de no se que hubo un año que predecian el final del mundo y por aqui estamos.
Cambiando de tema...no sabia que tenias un perrito..mira por donde yo tambien pero la mia es super inteligente mucho mas que algunos hombres....ja ja ja sera porque es hembra..
Un placer leerte pero perdona andaba con muchas cosas y poco tiempo para pasar a daros a lata.
Besos
Mari
Hola amiga Mari, ya se, es mi pasión que me hace decir tacos, pero los digo con ternura, jeje.
El tema este me cabrea por lo de no preocuparse de vivir plenamente y con ganas, antes de ir dando la lata con destrucciones, maldades y burradas al por mayor.
Si, tengo un perrito, eso de ser más listo o no por lo del sexo, no se, a el le da igual.
Cuando tengas tiempo tienes todo el permiso de dar toda la lata que quieras.
Un abrazo.
saludos Tony
despe
¡ Hola amiga Despe !
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