miércoles 4 de noviembre de 2009

-- excusado --

Preguntar a un hecho producido por el intelecto la causa de sus desvaríos es algo que no tiene razón de proposición. La idea de un ser omnipotente y productor de efectos sobre la raza pensante es una útil forma de conformar a los que en ello se apoyan. Toda religión tiene en su base una manera de "intentar" comprender el sentido de la existencia, pero no tiene nada que ver con la realidad de lo que la existencia significa para cada uno. En su composición hubo un precursor y tras ese primer elemento conjuntivo de ideas se le puede ir asignando todos los conjuntivos a los que en un futuro lineal y práctico se puedan ir conformando. Pero no, para algunos esa idea de ser omnipotente que da razón de existencia, en vez de lineal y conjuntivo de nuevas formas de vivir, se estanca en fútiles premisas arcaicas y no deja fluir en la realidad de nuestros días un elemento "abierto" a la dinámica en las que el mundo verdaderamente se apoya. La idea de su razón de ser está libre de culpa, la culpa la tienen los que no saben adaptarse a nuevos razonamientos de libertad y paz (con todos sus matices incluidos, pero en un camino hacia -el bien común- como estas palabras simplemente representan), en ese caso Dios es siempre inocente, ya que ha de significar una idea de beneficio hacia el razonamiento humano, y quien no sabe razonar como humano, ya no tiene un Dios, tiene un elemento creado para doblegar a un enemigo, considerando enemigo al mismo ser que el Dios crea a su imagen y semejanza, según dice una de sus premisas, entonces el Dios como elemento discordante no es el culpable, es la idea de su utilidad la que lo culpabiliza, como un mal direccionamiento de razón base hacia sus premisas, haciendo de esas premisas tan poderosas que en vez de paz, den guerra. Así al ser una utilidad para el razonamiento humano, en si pierde todo su poder, ya no es omnipresente y menos omnipotente, es tan solo un arma más para dañar al prójimo, siendo ese mismo prójimo producto de la idea principal, en si una entelequia mal utilizada.

Podría llenar una página entera de proposiciones, pero no estoy para eso, tan solo con saber que algunos no comen cerdo porque no era en su momento un animal bueno para ser criado y menos en un ecosistema que no estaba adaptado a la manera de vivir del animal, pues prohibido, precursores en su momento de ideas para adaptarse a un elemento, pero arcaico. En otros lugares las vacas son sagradas pero ayudan en un elemento en el que son más útiles vivas que muertas, precursores de unas ideas arcaicas en una sociedad que se equilibra a razón de su energía social, y la "vaca sagrada" es su base, arcaico pero útil, mas no deja de ser una idea a la razón de un equilibrio social que produce un beneficio, aquí las premisas de un Dios son buenas, se adaptan a las circunstancias, no es culpable de nada, tan solo hace que se cumplan unas leyes lógicas que gracias a la idea de poder que representa son cumplidas (no por todos, como todos los que no tienen que comer cerdo no lo comen, y ningún rayo divino los pulveriza). Igual que en este lado donde un crucificado nos da la razón de su sufrir por la redención de nuestros pecados; pecado como elemento de una razón del intelecto que se puede comprender de mil maneras, no en todos sitios el pecado es igual, cada uno peca a su manera, mientras no dañe la entelequia de un ser supremo que representa el equilibrio de una razón dirigida a -hacer el bien para todos- lo que en ello conlleva su significado.

Una mano que hace que surja del alma la emoción de lo que significa la existencia de un ser divino basado en la bondad (como la misma palabra significa) no empuñará nunca un arma, si no es obligada a ello por el errado concepto existencial de unos que no saben razonar como seres humanos (como las mismas palabras significan), y menos de ostentar el sentido de esa divinidad con ellos, en su razonamiento dan pie a otro tipo de divinidades producto de otras ideas o razonamientos en la utilidad direccional basada en sus propios fines. Quien sabe crear emoción con su verdadera divinidad, una emoción pura que surge del alma, es quien ostenta ya no la idea ni el razonamiento de Dios, es entre las lágrimas de esa emoción limpia de ideas, como un mal dios se excusa y surge el Dios verdadero.

Kseniya Simonova pintó con sus dedos en la arena una animación de la invasión alemana a Ucrania durante la segunda guerra mundial. La emoción del arte y su significado haciendo surgir del alma lo verdadero del sentido de la existencia.