
Me viene el recuerdo de aquellos chicos y chicas de la academia en la que entraban con esa alegría infantil, después de haber sido elegidos por unos cuantos entendidos -siempre hay muchos entendidos que entienden más de lo que uno entiende, lógica del hecho comanditario- en el tema del chou-busines-televisivo (escribo chou busines, porque mi inglés es bastante malo a veces), o negocio televisivo en spanish; y con la ilusión en sus caritas, embobados por el posible futuro de focos, cámaras y mucho público en el que se embarcaban, sabían o no, que iban a ser parte de un chou-chou, les iban a financiar un tiempo de "gloria" como piezas del juego de los mirones, y ellos tan contentos, es bueno salir en la tele, luego durante una temporada los seguirán mirando, pero si no se merecen las miradas, les mirarán también, pero mal, el público en general si quiere o no gusta lo que quiere, se vuelve bastante miope, y al final hasta ciego ante lo que por inercia no interesa, porque el cuento se acabó y no ha gustado la moraleja. Y el financiamiento de posibles ha sido concluido, ¿que pagan como intereses?, el olvido; pero en otros casos financieros esos que saben mucho se olvidan de sus fiascos, cogen y los tapan con chapuzas, mas a los que han chapuceado con sus engaños, de esos por desgracia no se olvidan.
Que tiene que ver eso con mi entrada triunfal, jeje, siempre se intenta pero nunca se consigue el quid of the cuestion, o sea saber lo que el público al nivel que sea quiere, es el llamado Marquetin (diminutivo de mi amigo Marco, complicado lienzo de posibles y del saber realizar bien las operaciones que siempre me abandona, o que no pongo la energía suficiente en comprender todos los mensajes) o empatía con las gradas, el dar en el clavo cojones, que se martillea de continuo y muchas veces va a parar al dedo gordo de la mano y eso hace mucha pupa, así que hay que intentar acertar y dar bien en el centro, ya se sabe, mejor pensar antes de ejercer la fuerza al martillo, todo es cuestión de fuerzas y atino.... o a ti si, ya que estás nominado.
Pues eso, a mi si, me interesa saber de lo llamado operación triunfo, y estar nominado, mas para triunfar; ejemplo en los nenes académicos de las ciencias del chou, chou, y uno en la academia del vivire pleno, cosa que para hacerlo hay que tener mucho pecho, de pechonalidad, y sacarlo con orgullo para que los de las gradas se den cuenta del saber luchar bien con los leones del circo propuesto, no vaya a ser que un Nerón paranoico le de vuelta al dedo gordo (ese que si el martillo no acierta, se pone morado), y colorín colorado, tu vida se ha acabado, porque la decisión mayor de un laureado te la ha mandado a la puta mierda. Hay que tener cuidado con los ejemplares jerárquicos mal encumbrados, o sea la mayoría, saltar a las gradas con ímpetu y coraje, y haciéndose sitio en el gentío, subir al lugar estratégico en el que se encuentran entre los gentiles, saber derrotarlos bien, poniéndoles un buen detrimento en la frente.
Vaya, ya estamos con groserías, palabras mal sonantes pero que funcionan en según que estados alterados anímicos, el por favor y todas sus acepciones sobran en según que situaciones, se puede ser educado, mas es difícil comprender bien el hecho educacional, cuando por todos lados brilla por su ausencia, yo soy de aquellos que si no veo ejemplo, tampoco lo doy, me cuesta poner la otra mejilla, y siempre me ha salido mejor cuando no dejo que me den demasiadas tortas, también como el martillo mal dirigido, hace pupa.
Bueno prosigamos con mi triunfal relato, jeje. Recordando los primeros negocios de la época post-dictatorial, a finales de los setenta, en los que nos embarcamos; la verdad que los números salían, eran más simples, se pagaba alquiler, una licencia fiscal, más un autónomo y todos (nosotros y no ellos) chupábamos del bote, ahora para triunfar se ha de sacar más del propio bote para repartirlo entre los muchos y muchos botes que ponen delante la jeta (esa que no gusta poner por gusto) y como los cepillos de la iglesia, ala, a recaudar para el fondo común de la comunidad que no hace bien las cosas con lo comanditario (de comandita, sociedad en la que unos aportan el capital y --otros lo manejan-- ), hoy en día el aporte de capital para un negocio, es manejado por muchos más que si que saben lo que hacen, derrocharlo a nuestra costa. Así que la operación triunfo de antes era más dada a salir a escena con el aplauso general de las cosas bien hechas, que no ahora; para uno ser aplaudido por la Gloria, (amiga mía que me abandona cuando estoy defraudado, que hoy en día es lo normal, ya que hay mucho fraude) antes se ha tenido que hacer las mil y una, para una vez todo repartido y dado en los consiguientes departamentos, cargados de tantos elementos que se pasan un papel a otro entre las mesas (y por eso cobran) o sea funcionarios de todos los niveles, que los hay a porrillo, tengas al menos para tomarte una caña en el Bar del Beneficio.
Bueno, triunfemos, y como se ha de triunfar, arriesgándose, entonces ya no es operación triunfo, es mas bien operación riesgo, que es lo que se cuece hoy en día, mucho riesgo, por la poca claridad gubernamental y por los consiguientes estratos que no maneja bien ese elemento tan abigarrado llamado senado, ejemplo de lo llamado gobierno, lleno también de elementos que se pasan los papeles de uno al otro, otros no los pasan, porque se van allí a hacer la siesta y se les acumulan, mas para lo que tienen que leer da igual, ni se los leen (y por eso también cobran, mas la leche de money); bueno, son tantos que se duermen en los laureles, dejando a muchos laureados compañeros espabilados que no tienen tanto sueño, ya que saben estar muy despiertos, jugar de la manera mas ratera, a llevarse los beneficios de un pobre triunfador venido a menos, por las prácticas indecentes de esos seres tan "vivos", o sea, por los usufructos continuos del capital privado, el que cuando se tiene y junto con nuestros bienes se pone en garantía para que con ganas y valentía se pueda triunfar, jeje, -mientras no venga el paranoico Nerón y le de vuelta al dedo, cago en to, que los mando a la mierda-, me refiero al que sabe más de lo que uno sabe, y te corta las alas de lo que tu sabes y el también, pero a callar, que ese tiene más "fuerzas en los martillos", y si le pides y luego no le das, por la ley nefasta e ilegal de lo llamado números rojos, te deja en bolas, o sea en pelota viva.
Bueno, que li farem, es la ley del talión, delito continuo del que se ha de empecinar en sudar tinta desde el espacio reducido del pequeño inversor o el proletario, mismas paupérrimas ganancias, la inmensa mayoría; todo lo demás es de unos pocos, sociedad dictatorial del capital, que como anteriormente he mentado en un tiempo en el que en una dictadura, la oligarquía de unos pocos que se beneficiaban del poder, hacía que muchos en un nivel más básico tuvieran las cosas más claras, -había menos papeles ilegibles por medio- (te soltaban de continuo un mandato divino directo al dictador, y en eso la Gloria Divina no necesita muchos dosieres) y menos estatus departamentales administrativo-tocandose-los-huevos, pero ahora la oligarquía es mayor y mayor la repercusión del poder, pero es lo mismo, en la dictadura estatal hay uno que te toca los huevos, pero al menos tiene cara y nombre, y en la del capital "democrático" hay muchos que hacen lo mismo y gracias al sistema, no tienen nombre ni cara, pero joderte, te joden igual, o más.
Así que fin al relato triunfal, que por cierto no se si habré triunfado, ya que cuesta saber lo que significa ese término, porque es una cosa muy subjetiva, y hay quien con una chabola y un hornillo vive de puta madre, y otros con cuarenta casas, cuarenta coches y lo que les de la real gana son unos pobres desgraciados, que han perdido la noción de su existencia, así que mejor dejemos esto, y valoremos más otras cosas, paz en el corazón y tranquilo el espíritu (como siempre mi cantinela) que lo otro si la Gloria quiere, vendrá por si mismo.
PD.- Estos también si que saben tocarse los huevos.
Que tiene que ver eso con mi entrada triunfal, jeje, siempre se intenta pero nunca se consigue el quid of the cuestion, o sea saber lo que el público al nivel que sea quiere, es el llamado Marquetin (diminutivo de mi amigo Marco, complicado lienzo de posibles y del saber realizar bien las operaciones que siempre me abandona, o que no pongo la energía suficiente en comprender todos los mensajes) o empatía con las gradas, el dar en el clavo cojones, que se martillea de continuo y muchas veces va a parar al dedo gordo de la mano y eso hace mucha pupa, así que hay que intentar acertar y dar bien en el centro, ya se sabe, mejor pensar antes de ejercer la fuerza al martillo, todo es cuestión de fuerzas y atino.... o a ti si, ya que estás nominado.
Pues eso, a mi si, me interesa saber de lo llamado operación triunfo, y estar nominado, mas para triunfar; ejemplo en los nenes académicos de las ciencias del chou, chou, y uno en la academia del vivire pleno, cosa que para hacerlo hay que tener mucho pecho, de pechonalidad, y sacarlo con orgullo para que los de las gradas se den cuenta del saber luchar bien con los leones del circo propuesto, no vaya a ser que un Nerón paranoico le de vuelta al dedo gordo (ese que si el martillo no acierta, se pone morado), y colorín colorado, tu vida se ha acabado, porque la decisión mayor de un laureado te la ha mandado a la puta mierda. Hay que tener cuidado con los ejemplares jerárquicos mal encumbrados, o sea la mayoría, saltar a las gradas con ímpetu y coraje, y haciéndose sitio en el gentío, subir al lugar estratégico en el que se encuentran entre los gentiles, saber derrotarlos bien, poniéndoles un buen detrimento en la frente.
Vaya, ya estamos con groserías, palabras mal sonantes pero que funcionan en según que estados alterados anímicos, el por favor y todas sus acepciones sobran en según que situaciones, se puede ser educado, mas es difícil comprender bien el hecho educacional, cuando por todos lados brilla por su ausencia, yo soy de aquellos que si no veo ejemplo, tampoco lo doy, me cuesta poner la otra mejilla, y siempre me ha salido mejor cuando no dejo que me den demasiadas tortas, también como el martillo mal dirigido, hace pupa.
Bueno prosigamos con mi triunfal relato, jeje. Recordando los primeros negocios de la época post-dictatorial, a finales de los setenta, en los que nos embarcamos; la verdad que los números salían, eran más simples, se pagaba alquiler, una licencia fiscal, más un autónomo y todos (nosotros y no ellos) chupábamos del bote, ahora para triunfar se ha de sacar más del propio bote para repartirlo entre los muchos y muchos botes que ponen delante la jeta (esa que no gusta poner por gusto) y como los cepillos de la iglesia, ala, a recaudar para el fondo común de la comunidad que no hace bien las cosas con lo comanditario (de comandita, sociedad en la que unos aportan el capital y --otros lo manejan-- ), hoy en día el aporte de capital para un negocio, es manejado por muchos más que si que saben lo que hacen, derrocharlo a nuestra costa. Así que la operación triunfo de antes era más dada a salir a escena con el aplauso general de las cosas bien hechas, que no ahora; para uno ser aplaudido por la Gloria, (amiga mía que me abandona cuando estoy defraudado, que hoy en día es lo normal, ya que hay mucho fraude) antes se ha tenido que hacer las mil y una, para una vez todo repartido y dado en los consiguientes departamentos, cargados de tantos elementos que se pasan un papel a otro entre las mesas (y por eso cobran) o sea funcionarios de todos los niveles, que los hay a porrillo, tengas al menos para tomarte una caña en el Bar del Beneficio.
Bueno, triunfemos, y como se ha de triunfar, arriesgándose, entonces ya no es operación triunfo, es mas bien operación riesgo, que es lo que se cuece hoy en día, mucho riesgo, por la poca claridad gubernamental y por los consiguientes estratos que no maneja bien ese elemento tan abigarrado llamado senado, ejemplo de lo llamado gobierno, lleno también de elementos que se pasan los papeles de uno al otro, otros no los pasan, porque se van allí a hacer la siesta y se les acumulan, mas para lo que tienen que leer da igual, ni se los leen (y por eso también cobran, mas la leche de money); bueno, son tantos que se duermen en los laureles, dejando a muchos laureados compañeros espabilados que no tienen tanto sueño, ya que saben estar muy despiertos, jugar de la manera mas ratera, a llevarse los beneficios de un pobre triunfador venido a menos, por las prácticas indecentes de esos seres tan "vivos", o sea, por los usufructos continuos del capital privado, el que cuando se tiene y junto con nuestros bienes se pone en garantía para que con ganas y valentía se pueda triunfar, jeje, -mientras no venga el paranoico Nerón y le de vuelta al dedo, cago en to, que los mando a la mierda-, me refiero al que sabe más de lo que uno sabe, y te corta las alas de lo que tu sabes y el también, pero a callar, que ese tiene más "fuerzas en los martillos", y si le pides y luego no le das, por la ley nefasta e ilegal de lo llamado números rojos, te deja en bolas, o sea en pelota viva.
Bueno, que li farem, es la ley del talión, delito continuo del que se ha de empecinar en sudar tinta desde el espacio reducido del pequeño inversor o el proletario, mismas paupérrimas ganancias, la inmensa mayoría; todo lo demás es de unos pocos, sociedad dictatorial del capital, que como anteriormente he mentado en un tiempo en el que en una dictadura, la oligarquía de unos pocos que se beneficiaban del poder, hacía que muchos en un nivel más básico tuvieran las cosas más claras, -había menos papeles ilegibles por medio- (te soltaban de continuo un mandato divino directo al dictador, y en eso la Gloria Divina no necesita muchos dosieres) y menos estatus departamentales administrativo-tocandose-los-huevos, pero ahora la oligarquía es mayor y mayor la repercusión del poder, pero es lo mismo, en la dictadura estatal hay uno que te toca los huevos, pero al menos tiene cara y nombre, y en la del capital "democrático" hay muchos que hacen lo mismo y gracias al sistema, no tienen nombre ni cara, pero joderte, te joden igual, o más.
Así que fin al relato triunfal, que por cierto no se si habré triunfado, ya que cuesta saber lo que significa ese término, porque es una cosa muy subjetiva, y hay quien con una chabola y un hornillo vive de puta madre, y otros con cuarenta casas, cuarenta coches y lo que les de la real gana son unos pobres desgraciados, que han perdido la noción de su existencia, así que mejor dejemos esto, y valoremos más otras cosas, paz en el corazón y tranquilo el espíritu (como siempre mi cantinela) que lo otro si la Gloria quiere, vendrá por si mismo.
PD.- Estos también si que saben tocarse los huevos.









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