O marketing en anglosajón, que así queda más mono. En eso estamos, en mercadear, en poder sacar las castañas del fuego, ya que están muy tostadas por la brasa de la impotencia y las pocas ganas de comprarlas en la triste feria de la sociedad de la graciosa y escurridiza Crisis, que te la ponen en bandeja a cada instante, junto al café y el periódico de cada mañana; en la que si por cualquier circunstancia te tienes que ofrecer para merecer un veredicto al primado juez del importunio (mas bien un connubio mal realizado, la novia la Crisis y el novio el Curro), te hacen ser -¡¡ culpable !!- (los niños siempre se los lleva la madre), por la presencia dictatorial de "las circunstancias", en este tiempo revoltoso, que no hay dios que ponga en orden, en el continuo ofertar bienes y servicios, unos no nos dan el gusto de ofrecer el servicio (a la honra del estado activo), para obtener los bienes, (que siguen estando y alguien los sigue obteniendo y al mismo tiempo produciendo, mas no se sabe donde) ya que en tiempos de esto tan ficticio, los listos aún se hacen más listos, -¿por qué?- pues porque cogen la palabra, te la escupen por la boca y te sueltan -¡¡ en tiempos como este que quieres conseguir !!- -¡¡nada!!- en imperativo (eso si que es inteligencia), no con los interrogantes que siempre suelen dar una respuesta -¿puede ser que si haces esto y vas a lo otro...?-, quizas, quizas, quizas, como la cancioncilla...,
Y Curro desesperado, sentenciado a irse a su casita con una lágrima en la mejilla, por el abandono de la Crisis, y tumbarse en el sofá a contar las telarañas del techo, ya que ni eso le dan ganas de quitar.

Triste el espectáculo, pero bueno, a lo mio. Años ha, siempre fui autónomo, me cuesta por eso tener que aguantar a alguien que mande más de lo que creo ha de mandar, cosa lógica del jefe, y el tema yo pago tu obedeces, no lo llevo muy bien, ya que aunque me paguen, obedezco hasta cierto punto; hay cosas que se han de discutir, por lo que significa leyes por un lado y acatar por el otro, no algo unidireccional sino más bien un conjunto pluridireccional, donde las leyes sean obedecidas en todos los ámbitos establecidos, desde el más alto estatus jerárquico hasta la pieza clave del peón del tablero, así todos juntos han de ganar la partida. Dejo esta utopía y me remonto al tema marketing de mi momento.
Año, noviembre del 1998 (no se acababa el mundo, pero en diciembre del 2000 tocando las campanadas todo se podría ir a la mierda, jeje, ya os acordáis del por qué ¡¡ apocalipsis informática!!, que ilusos), mi idea de volver a poner en marcha un bar restaurante, empezó en ese momento. Pateadas de agencias inmobiliarias, información de periódicos, preguntas, paseos por las calles mirando, el SE ALQUILA, el SE TRASPASA, pero yo al se alquila que el traspaso es un cuento chino, y después de la aventura encontré el local, no en el centro de este pueblo, porque ese hecho es imposible para una economía media, por la cosa de las posibilidades de negocio, pero que burrada, pagas mucho, mucho más, para trabajar más, por el tema de que hay más gente por la calle (que no quiere decir que entre por esa circunstancia) pero se queda en lo mismo, si pagas menos aunque tengas menos gente por la calle, por ser una calle de segunda, la cosa se compensa, el I.A.E. es menor, los impuestos de la terraza también y según como se mire, se gana menos pero se paga menos. Vale, después de saber el precio de alquiler (era bastante asequible porque el local necesitaba muchas reformas), los permisos de apertura, que el secretario de este ayuntamiento me puso trabas y trabas por el tema vecinal, por no darles la lata (años antes había llevado un bar musical en el mismo pueblo y ya me tenían calado) pero mi intención como se dijo en su momento (el hombre era adivino y sabía mi proceder futuro), era otra, comidas y bebidas servidas con ganas y cariño y no copas y música para que la gente haga lo mismo, pasar un rato agradable. Permiso concedido, también no tenia más remedio. Luego financiación, los puñeteros bancos, la leche de los intereses, pero con ganas de pagar y trabajar, todo es posible, préstamos concedidos (con sus desorbitados intereses incluidos). Vale, alta de autónomos, licencia fiscal, permisos de turismo (todo con sus impuestos, sus pagos y dinero que vuela, y vuela y aún no se ha abierto). Reformas, mas pagos, proveedores, pagos también, pero si antes se quedó bien, alguna que otra factura se deja para más adelante, hay que ser honrado y eso se reconoce. Bueno, llega el día de la apertura, fiesta grande e invitación a todos los posibles clientes para darse a conocer (se puso hasta los topes, ya que cuando hay ñam, ñam gratis todo el mundo se apunta, luego la mitad, jeje, ya no los vuelves a ver), vale, al ser calle de segunda, hay que ofertar, peeerorrr, empezamos con mi dilema, cerca, a la entrada de las calles de la playa, en el centro ¡¡ un Mc Donald's y un Pans & Company !!, las putas multinacionales, ya hay que jugar duro, competencia desleal, ellos nos tienen cogidos por los huevos, como todas las grandes superficies a los que queremos ser pequeños comerciantes, con su forrada monetaria puesta en escena, los peques lo tenemos crudo; pues bueno se jugó la partida y en un año, clientela, pero al final algo de nocturnidad si que hubo, con chicas relaciones públicas por las aceras, trayendo la gente con ofertas y llenando el local hasta los topes, mas por eso, vinieron mis pesadillas, denuncias a porrillo de los queridos vecinos y al final cerrar, aburruido de tantas guerras, porque costaba un dineral insonorizar tantos metros cuadrados, y después mis guerras para acabar de amortizar todo, dar de baja toda la parafernalia puesta en marcha, acabar como un señor y que quedara algo en claro (poco quedó en claro y si muchos dolores de cabeza), pero hay que campear las tempestades y hacer sacar siempre los barcos a flote, si se quiere, se puede.
Vale, cierre en enero del 2001, por causa mayor y aburrimiento; mucha locura en verano y en un pueblo turístico como este, un largo y siniestro invierno, ya que al poder cotizar como autónomo y a régimen general al mismo tiempo, a trabajar de lunes a viernes en una fábrica y el finde en el chiringuito, mucho curro y poco aliciente monetario, así que borrón y cuenta nueva. Luego de haber trabajado durante estos años en por lo menos quince empresas diferentes, hasta ahora, que pasa, otra vez el quizás, quizás, quizás de los cojones, ya que nunca me hubiera imaginado el desastre de hoy en día, pero bueno, habrá que compensarlo, y darle al imaginario y quien sabe, a lo mejor me entra la tontería, y hago lo que hay que hacer, si no me dan, me lo doy yo, y será la mejor manera de dejar de hacer el tontorron por las ETTS, los INEMS, LOS SERVICIOS DE OCUPACIÓN, y toda la parafernalia ofertiva, que en tiempos como estos, la cosa está bastante JODIDA.
Vale, me he desahogado, otra cosa no he hecho estando una hora dándole a las teclas, pero bueno, al menos me hago una idea de lo que se puede presentar, se presentó y se presentará, y así me produzco un revulsivo interno; y mi moraleja está, si quieres ser autónomo, hay multitocahuevos que tienen más poder de mercadeo, si quieres trabajar como proletario, hay muchas multitocahuevos que te mandan a la mierda porque les cuestas mucho más que en otros lugares, si quieres ser un vividor, como no toque la lotería lo tienes claro, y entonces que, ¿a esperar que llegue el día ese tan nefasto del veintiuno del doce del dos mil doce y acabar con las tribulaciones?, (je,je, no soy tan absurdo), nada, que sea lo que Dios quiera y ver la vida de color de rosa que es lo que importa, que la alegría se corresponde y cuando menos se lo espera uno la Flauta de Bartolo, vuelve a sonar, je, je, aunque tenga un agujero solo.
Y Curro desesperado, sentenciado a irse a su casita con una lágrima en la mejilla, por el abandono de la Crisis, y tumbarse en el sofá a contar las telarañas del techo, ya que ni eso le dan ganas de quitar.

Triste el espectáculo, pero bueno, a lo mio. Años ha, siempre fui autónomo, me cuesta por eso tener que aguantar a alguien que mande más de lo que creo ha de mandar, cosa lógica del jefe, y el tema yo pago tu obedeces, no lo llevo muy bien, ya que aunque me paguen, obedezco hasta cierto punto; hay cosas que se han de discutir, por lo que significa leyes por un lado y acatar por el otro, no algo unidireccional sino más bien un conjunto pluridireccional, donde las leyes sean obedecidas en todos los ámbitos establecidos, desde el más alto estatus jerárquico hasta la pieza clave del peón del tablero, así todos juntos han de ganar la partida. Dejo esta utopía y me remonto al tema marketing de mi momento.
Año, noviembre del 1998 (no se acababa el mundo, pero en diciembre del 2000 tocando las campanadas todo se podría ir a la mierda, jeje, ya os acordáis del por qué ¡¡ apocalipsis informática!!, que ilusos), mi idea de volver a poner en marcha un bar restaurante, empezó en ese momento. Pateadas de agencias inmobiliarias, información de periódicos, preguntas, paseos por las calles mirando, el SE ALQUILA, el SE TRASPASA, pero yo al se alquila que el traspaso es un cuento chino, y después de la aventura encontré el local, no en el centro de este pueblo, porque ese hecho es imposible para una economía media, por la cosa de las posibilidades de negocio, pero que burrada, pagas mucho, mucho más, para trabajar más, por el tema de que hay más gente por la calle (que no quiere decir que entre por esa circunstancia) pero se queda en lo mismo, si pagas menos aunque tengas menos gente por la calle, por ser una calle de segunda, la cosa se compensa, el I.A.E. es menor, los impuestos de la terraza también y según como se mire, se gana menos pero se paga menos. Vale, después de saber el precio de alquiler (era bastante asequible porque el local necesitaba muchas reformas), los permisos de apertura, que el secretario de este ayuntamiento me puso trabas y trabas por el tema vecinal, por no darles la lata (años antes había llevado un bar musical en el mismo pueblo y ya me tenían calado) pero mi intención como se dijo en su momento (el hombre era adivino y sabía mi proceder futuro), era otra, comidas y bebidas servidas con ganas y cariño y no copas y música para que la gente haga lo mismo, pasar un rato agradable. Permiso concedido, también no tenia más remedio. Luego financiación, los puñeteros bancos, la leche de los intereses, pero con ganas de pagar y trabajar, todo es posible, préstamos concedidos (con sus desorbitados intereses incluidos). Vale, alta de autónomos, licencia fiscal, permisos de turismo (todo con sus impuestos, sus pagos y dinero que vuela, y vuela y aún no se ha abierto). Reformas, mas pagos, proveedores, pagos también, pero si antes se quedó bien, alguna que otra factura se deja para más adelante, hay que ser honrado y eso se reconoce. Bueno, llega el día de la apertura, fiesta grande e invitación a todos los posibles clientes para darse a conocer (se puso hasta los topes, ya que cuando hay ñam, ñam gratis todo el mundo se apunta, luego la mitad, jeje, ya no los vuelves a ver), vale, al ser calle de segunda, hay que ofertar, peeerorrr, empezamos con mi dilema, cerca, a la entrada de las calles de la playa, en el centro ¡¡ un Mc Donald's y un Pans & Company !!, las putas multinacionales, ya hay que jugar duro, competencia desleal, ellos nos tienen cogidos por los huevos, como todas las grandes superficies a los que queremos ser pequeños comerciantes, con su forrada monetaria puesta en escena, los peques lo tenemos crudo; pues bueno se jugó la partida y en un año, clientela, pero al final algo de nocturnidad si que hubo, con chicas relaciones públicas por las aceras, trayendo la gente con ofertas y llenando el local hasta los topes, mas por eso, vinieron mis pesadillas, denuncias a porrillo de los queridos vecinos y al final cerrar, aburruido de tantas guerras, porque costaba un dineral insonorizar tantos metros cuadrados, y después mis guerras para acabar de amortizar todo, dar de baja toda la parafernalia puesta en marcha, acabar como un señor y que quedara algo en claro (poco quedó en claro y si muchos dolores de cabeza), pero hay que campear las tempestades y hacer sacar siempre los barcos a flote, si se quiere, se puede.
Vale, cierre en enero del 2001, por causa mayor y aburrimiento; mucha locura en verano y en un pueblo turístico como este, un largo y siniestro invierno, ya que al poder cotizar como autónomo y a régimen general al mismo tiempo, a trabajar de lunes a viernes en una fábrica y el finde en el chiringuito, mucho curro y poco aliciente monetario, así que borrón y cuenta nueva. Luego de haber trabajado durante estos años en por lo menos quince empresas diferentes, hasta ahora, que pasa, otra vez el quizás, quizás, quizás de los cojones, ya que nunca me hubiera imaginado el desastre de hoy en día, pero bueno, habrá que compensarlo, y darle al imaginario y quien sabe, a lo mejor me entra la tontería, y hago lo que hay que hacer, si no me dan, me lo doy yo, y será la mejor manera de dejar de hacer el tontorron por las ETTS, los INEMS, LOS SERVICIOS DE OCUPACIÓN, y toda la parafernalia ofertiva, que en tiempos como estos, la cosa está bastante JODIDA.
Vale, me he desahogado, otra cosa no he hecho estando una hora dándole a las teclas, pero bueno, al menos me hago una idea de lo que se puede presentar, se presentó y se presentará, y así me produzco un revulsivo interno; y mi moraleja está, si quieres ser autónomo, hay multitocahuevos que tienen más poder de mercadeo, si quieres trabajar como proletario, hay muchas multitocahuevos que te mandan a la mierda porque les cuestas mucho más que en otros lugares, si quieres ser un vividor, como no toque la lotería lo tienes claro, y entonces que, ¿a esperar que llegue el día ese tan nefasto del veintiuno del doce del dos mil doce y acabar con las tribulaciones?, (je,je, no soy tan absurdo), nada, que sea lo que Dios quiera y ver la vida de color de rosa que es lo que importa, que la alegría se corresponde y cuando menos se lo espera uno la Flauta de Bartolo, vuelve a sonar, je, je, aunque tenga un agujero solo.









3 comentarios:
Puedes crear una empresa de servicios tanto corrientes como originales para gente con poca movilidad. Es cuestión de documentarse y darse a conocer en las zonas apropiadas de ciudades. En los lugares pequeños quizás no resulte viable. Un saludo.
Vaya, te entiendo completamente. Yo hace años que me planteo montar un pequeño negocio pero cada vez que me siento a echar números y cuentas me desanimo por completo.
Besitos
Ya Maria José, pero el problema es que tengo aquí mi vivienda y venderlo todo y largarse, por ahora no es el último recurso, aunque en Galicia por 90.000 euros te venden un grupo de tres casitas por reformar y unas cuantas hectáreas de terreno, para crear un tema de turismo rural,más calidad turística que no el puñetero turismo de masas; perfecto, ya veremos, aunque tengo que convencer a alguien que se siente muy bien por estos lares, jeje, no puedo pensar tan solo en mi, que la juventud se lo pasa en grande en estos lugares de tanto ocio.
Si Mónica, yo antes era querer y hacer, tenía muchas ganas, siempre con un buen planteamiento e invirtiendo lo lógico a las posibilidades, por si acaso no funciona y recuperar lo invertido, o no salir muy endeudado, aunque la Seguridad Social me dió bastante la lata por unos atrasos en los autónomos que también como los bancos, debes cien y les devuelves cuatrocientos, pero bueno fue asumible.
Pero ahora por aquí esto está muy explotado por los que manejan el money, hoy me he paseado con mi bici por la zona donde esta el local que tuve y cerradito, como casi todos los de los alrededores, porque por allí nadie se atreve a arriesgar los ahorros, eso si los multinacionales, abiertos y con viento en popa, no se, habrá que pensar y pensar, y cuando mi paciencia llegue al límite actuar, y sea lo que sea, ya vendrán las musas a echarme una manita je,je, eso espero que tengo los ánimos bastante hartos.
Besos.
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