
Ayer, después de escribir un rato, cosa que he tomado por costumbre y gracias a ello, no tengo que leer libros de autoayuda, que como siempre todos dicen lo mismo, sino que reflexionando e intentando comprender las cosas, a mi manera, puedo equivocarme o no, reconozco que no soy un erudito, pero la verdad, bien pensado, la erudición es algo muy complicado, el saber es tan subjetivo, relativo y personal, que todo puede ser posible en un mundo en el que el juego no lo hacemos nosotros, o sea, los que teoricamente estamos designados dentro de un plan algo mas vasto; me fui a pasear a ver mis posibles (todo son posibles), relajado tranquilo y sin tener nada calculado ni constante en mente (peligrosa manera de pensar ya que limita otras visiones de encuentro, por no decir búsqueda, como Picasso, - yo no busco, encuentro -)y eso en teoría es lo que me hace pensar hoy, en el idioma de Dios, esos otros cálculos ajenos, las matemáticas, que a mi ni ahora, ni nunca, se me van a dar bien, porque me gusta más relativizar y no saber lo exacto de las cosas, ese margen de error en la progresión geométrica (lo irracional), que también se puede llamar destino.
Cálculos de experiencia, razón educacional, entorno, genética y un sinfín de valores..., y seguro que a la larga sale un divisor fijo, resultado de todos los días que vivimos y el interés puesto en ello, y a nivel general los múltiplos de lo mismo; no lo se hacer (más bien me lo imagino) pero seguro que existe, compendio de lo humano, con las cifras de todos los comportamientos fijos de todos los llamados yo trascendental o personalidades de hecho, que gracias al dato ofrecido por los mecanismos continuos (definidos y constantes -somos muy repetitivos una vez afianzados en nuestras propias convicciones-), como resultado de las fórmulas iniciadas en un ser original, origen de todos los datos en circulación; pasados fijos (los números y sus resultados han sido dados) y un futuro libre (los números puestos en marcha darán sus resultados), suma, resta, multiplica o divide...; si pudiéramos verlo desde otro punto estratégico, como Dios lo puede ver, sabríamos realmente el cálculo elemental de la vida en movimiento, que es todo, hasta lo que no tiene "vida", (la tierra, el sol, la luna, las estrellas, las galaxias...., nada es estático), energía concentrada a nivel galáctico creando otros elementos, mientras nosotros en nuestro elemento, desarrollando la energía del ser que la expone, -¿en un número irracional o número Phi?-, que da como resultado un carácter estético especial y proporcional en algunas figuras geométricas de la naturaleza, y en los que muchos fenómenos naturales se basan. Comparo e intento comprender el destino particular y general humano en una dimensión apreciable y no tan desconocida, actos y hechos para extraer orden al "caos".
Estética en una pintura, -¿con sus trazos dispares?-, pero con una relación geométrica en su forma, que también se puede comparar con las formas que interactúa el ente social y sus ramificaciones, -¿en la disparidad de los comportamientos?-
Dentro de cualquier sistema el hecho de relacionarse -unos con otros- crea su especialización a cada uno; visto desde la perspectiva de que todos entran dentro de un mismo gran sistema, -flexibilidad interna que hace que las relaciones no sean lo mismo de intensas entre todos y cada uno de sus elementos-. Como la relación humana (cada uno esbozando su trazo en el lienzo de la existencia) -crear relaciones significa crear jerarquías-, -romper relaciones significa crear una jerarquía personal- dando pie a otros principios de organización, al mismo tiempo otras entropias, como en un ecosistema, basado en las "máquinas de evolución", con su "cálculo fijo", se puede comparar los procesos de selección de los otros, como procesos de decisión propios, en sujetos no puramente pasivos que saben escoger los mejores criterios de decisión (en base de lo anterior expuesto, cada creado yo transcendental o personalidad de hecho), el esquema puede ser como el que se basa la teoría Phi, lo mas grande en lo más pequeño o viceversa, progresismo en la estética de las formas y progresismo en la forma de lo social, dando como resultado equilibrio, belleza, razón y paz al espíritu.

Una sociedad basada en entidades unificadas más amplias, con muchas maneras de alargar sus influencias sobre las que tienen tasas de renovación más lentas (por el sistema relacional jerárquico), que pueden manipular más información, sumando cultura a la genética especial de cada individuo; a medida que el cálculo temporal progresivo hace pasar el tiempo, adquieren preeminencia, manifiesta "superioridad" en lo llamado sinergismo hacia los niveles más altos de la jerarquía, haciendo que los sistemas parciales inferiores, se desarrollen con muchas limitaciones, ya que ese cálculo sinérgico parcial descompensa la estética, el equilibrio y la razón, dando como resultado una progresión hacia el estado de pobreza y desesperación, en los sectores menos favorecidos por la progresión, por culpa de los paupérrimos múltiplos mal dirigidos hacia sus dividendos; el sistema rico asimila nueva información mas rápidamente y el pobre por lógica menos, descompensando la ganancia que ello conlleva y su desequilibrio, algo no funciona con el cálculo estético de las matemáticas de Dios, resultado nefasto de las crisis de la historia.
Se podría decir que en cualquier relación de intercambio, la información aumenta más por el lado donde ya había más desde antes (dando más poder), en detrimento de los que no pueden obtener tanta, en ello una frase de los evangelios, -"porque al que tiene le será dado, y aquel que no tiene será privado hasta de aquello que tiene..."-.
En conclusión (que mi cerebro ya echa chispas de tanto estrujarlo), si la naturaleza crea figuras en base de una proporcionalidad que toma ejemplo del calculo anterior, en una complejidad social, quien dispone de más datos (aunque eso no quiere decir que se logre el control de todas las condiciones puestas en marcha, a la vista está las pifias económicas, las probabilidades no pueden ser exactas, por nuestra falta total de perspectivas, no somos Dioses), crea mas determinación en sus progresiones, al alza, y el que lo hace a la inversa, por lógica, a la baja, y eso hace pensar en una matemática de un Dios inmanente ligado por leyes fijas..., o posiblemente mejor, un Dios libre en el que las debilidades del determinismo sean tan solo las debilidades de nuestra imaginación, encontrando más seguridad en esa sensación de relatividad..., jeje, que cuando menos nos lo esperamos nos toque la lotería.
Cálculos de experiencia, razón educacional, entorno, genética y un sinfín de valores..., y seguro que a la larga sale un divisor fijo, resultado de todos los días que vivimos y el interés puesto en ello, y a nivel general los múltiplos de lo mismo; no lo se hacer (más bien me lo imagino) pero seguro que existe, compendio de lo humano, con las cifras de todos los comportamientos fijos de todos los llamados yo trascendental o personalidades de hecho, que gracias al dato ofrecido por los mecanismos continuos (definidos y constantes -somos muy repetitivos una vez afianzados en nuestras propias convicciones-), como resultado de las fórmulas iniciadas en un ser original, origen de todos los datos en circulación; pasados fijos (los números y sus resultados han sido dados) y un futuro libre (los números puestos en marcha darán sus resultados), suma, resta, multiplica o divide...; si pudiéramos verlo desde otro punto estratégico, como Dios lo puede ver, sabríamos realmente el cálculo elemental de la vida en movimiento, que es todo, hasta lo que no tiene "vida", (la tierra, el sol, la luna, las estrellas, las galaxias...., nada es estático), energía concentrada a nivel galáctico creando otros elementos, mientras nosotros en nuestro elemento, desarrollando la energía del ser que la expone, -¿en un número irracional o número Phi?-, que da como resultado un carácter estético especial y proporcional en algunas figuras geométricas de la naturaleza, y en los que muchos fenómenos naturales se basan. Comparo e intento comprender el destino particular y general humano en una dimensión apreciable y no tan desconocida, actos y hechos para extraer orden al "caos".
Estética en una pintura, -¿con sus trazos dispares?-, pero con una relación geométrica en su forma, que también se puede comparar con las formas que interactúa el ente social y sus ramificaciones, -¿en la disparidad de los comportamientos?-
Dentro de cualquier sistema el hecho de relacionarse -unos con otros- crea su especialización a cada uno; visto desde la perspectiva de que todos entran dentro de un mismo gran sistema, -flexibilidad interna que hace que las relaciones no sean lo mismo de intensas entre todos y cada uno de sus elementos-. Como la relación humana (cada uno esbozando su trazo en el lienzo de la existencia) -crear relaciones significa crear jerarquías-, -romper relaciones significa crear una jerarquía personal- dando pie a otros principios de organización, al mismo tiempo otras entropias, como en un ecosistema, basado en las "máquinas de evolución", con su "cálculo fijo", se puede comparar los procesos de selección de los otros, como procesos de decisión propios, en sujetos no puramente pasivos que saben escoger los mejores criterios de decisión (en base de lo anterior expuesto, cada creado yo transcendental o personalidad de hecho), el esquema puede ser como el que se basa la teoría Phi, lo mas grande en lo más pequeño o viceversa, progresismo en la estética de las formas y progresismo en la forma de lo social, dando como resultado equilibrio, belleza, razón y paz al espíritu.

Una sociedad basada en entidades unificadas más amplias, con muchas maneras de alargar sus influencias sobre las que tienen tasas de renovación más lentas (por el sistema relacional jerárquico), que pueden manipular más información, sumando cultura a la genética especial de cada individuo; a medida que el cálculo temporal progresivo hace pasar el tiempo, adquieren preeminencia, manifiesta "superioridad" en lo llamado sinergismo hacia los niveles más altos de la jerarquía, haciendo que los sistemas parciales inferiores, se desarrollen con muchas limitaciones, ya que ese cálculo sinérgico parcial descompensa la estética, el equilibrio y la razón, dando como resultado una progresión hacia el estado de pobreza y desesperación, en los sectores menos favorecidos por la progresión, por culpa de los paupérrimos múltiplos mal dirigidos hacia sus dividendos; el sistema rico asimila nueva información mas rápidamente y el pobre por lógica menos, descompensando la ganancia que ello conlleva y su desequilibrio, algo no funciona con el cálculo estético de las matemáticas de Dios, resultado nefasto de las crisis de la historia.
Se podría decir que en cualquier relación de intercambio, la información aumenta más por el lado donde ya había más desde antes (dando más poder), en detrimento de los que no pueden obtener tanta, en ello una frase de los evangelios, -"porque al que tiene le será dado, y aquel que no tiene será privado hasta de aquello que tiene..."-.
En conclusión (que mi cerebro ya echa chispas de tanto estrujarlo), si la naturaleza crea figuras en base de una proporcionalidad que toma ejemplo del calculo anterior, en una complejidad social, quien dispone de más datos (aunque eso no quiere decir que se logre el control de todas las condiciones puestas en marcha, a la vista está las pifias económicas, las probabilidades no pueden ser exactas, por nuestra falta total de perspectivas, no somos Dioses), crea mas determinación en sus progresiones, al alza, y el que lo hace a la inversa, por lógica, a la baja, y eso hace pensar en una matemática de un Dios inmanente ligado por leyes fijas..., o posiblemente mejor, un Dios libre en el que las debilidades del determinismo sean tan solo las debilidades de nuestra imaginación, encontrando más seguridad en esa sensación de relatividad..., jeje, que cuando menos nos lo esperamos nos toque la lotería.









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