miércoles 21 de octubre de 2009

-- cosa curiosa --


Me he ofertado por aquí al lado, a ver si llueve el trabajo como los días nublados que nos acompañan ahora en otoño; un poco insulso al creer en la suerte de poder encontrar algo tan simple, pero a la vez tan fastidioso, por lo de querer lo que se quiere y obtener lo que nunca se sabe lo que va a ser. Busco el remedio como todos, a una salida en lo útil o en lo trillado, en lo fácil o lo no tan complicado, el efecto de valorar y que nos valoren, una utopía o una cosa curiosa; en este mundo tan "competente" encontrar las competencias.

Bueno, lo dejaré un tiempo por ahí, mientras, a ver que pasa, que eso del día menos pensado es lo que siempre suele ocurrir, cuando menos se espera, salta la alarma, y uno se pone el uniforme y va a apagar las necesidades básicas del fuego del servicio. El producto de mi experiencia en la expectativa real de la necesidad de su puesta en marcha. En vista del éxito de algunos portales de oferta laboral en esto del Internet, en el que se recibe una oferta al mail, se va a ver en que consiste y ya hay un montón apuntados, lo veo algo difícil para el señor o la señora de recursos humanos, al tener que campear con tanto currículum ofrecido, por eso lo de trillar, lo de poner mi anuncio en este mi sitio, así estoy solo, aunque no es una cosa normal, al menos curioso, y si alguien tienen curiosidad, perfecto, a mi me gusta el reto.

Esto del blog ya se sabe que es un tema de apertura personal hacia lo que a cada uno le pasa por la cabeza, bonito el tema, o también la especialidad de muchos que saben lo que dicen y lo que hacen, mas bonito aún el tema; una ventana discreta o no tan discreta al asunto de cada uno, intentar dentro de esa ventana, ofrecer un poco de lo que se cuece en el hogar de las ideas, de las posibilidades, de muchas aperturas del alma..., o algo curioso donde el corazón se puede abrir como los pétalos de una rosa, un poco de poesía, que también es una buena manera de apreciar la sensualidad de la vida y con ello restarle importancia a lo amargo que muchas veces ofrece.

Pues ofrezcamos, y si se puede recibir, se recibe, lógica natural del existir; aunque muchas veces no cuadran las ofertas y las demandas, en un mundo dirigido hacia un camino donde según que jerarquías hacen desnivelar el nicho de mercado, donde se intenta conseguir un producto, bien o servicio, pero por la mala distribución del hecho monetario, la cosa no va bien para los pequeños empresarios, que han de dar mucho para recibir poco y eso es algo "natural" en tiempos tan globalizados.

Un ejemplo en esta mi Costa, en la que la mayoría de negocios hacen aguas como un buque viejo a la deriva, porque mucha deriva hay en los planteamientos, se oferta, pero la demanda es mínima y muy concentrada, algo muy difícil de mantener durante mucho tiempo, y encima está el cuento del monopolio, ese que acapara la mayoría del negocio por tener mas poder sobre el tema, es bueno eso..., no, pero la culpa también es nuestra, mejor un sitio donde todo lo tengamos a mano, y así el pez se muerde la cola, quien oferta más y mejor es el que se lleva el premio, y como eso todo.

Ofertar más y mejor..., vale, pero como; el objetivo en un tiempo a la deriva como es este, se crean situaciones sociales anómalas en las que mucho ser ha de intentar campear el temporal como puede, no gana y no gasta, eso repercute al total planteamiento de lo que se llama consumo, algo que para mi no es muy interesante ni me gusta lo exagerado del tema, pero es la base social admitida y lo que nos hace sentirnos acorde a su mecanismo cuando funciona bien. Determinismo en las cuestiones derivando en sus efectos, algo que el azar no puede arreglar, ya que la suerte no está echada, no se trabaja con el factor suerte, ni mucho menos las cosas pasan porque algo abstracto quiere, pasan porque hay unos factores que llegan a su conclusión, y esos factores están más que determinados, nos bombardean de continuo las noticias sobre ello, y se sabe su procedencia, pero..., una cosa es saber y otra poder actuar "libremente" en el tema.

Cosa curiosa esto de estar a la deriva, de navegar sin rumbo..., bueno, el rumbo siempre se sabe, lo que en este canal de la vida hay muchos barcos por medio, y cada uno quiere llevar su bagaje como mejor le corresponda, y con ello intentar dar un sentido a todas sus cosas en un ente social que nos ofrece y nos demanda, intentando encontrar una meta entre la llamada inteligencia social, ese ente que nos distribuye en la sociabilidad dinámica y que nos hace ser dependientes los unos de los otros.

Independencia imposible en un sistema donde la inteligencia, lo sexual, y el deseo, no nos dejan pastar como lindas vaquitas en un prado verde, la hierba no es comestible, y tampoco se puede vivir tan solo de hierba, no es nuestra razón primera, por suerte o desgracia no hemos nacido para eso, sino para intentar comprender dentro de nuestras capacidades (aunque a veces pienso que soy lo mismo que una vaca, lo único que me doy cuenta de que comer no es tan solo eso, es hasta un placer hacerlo, jeje, no se si la vaca piensa lo mismo..., no creo), como llegar a conclusiones objetivas que den salida a tanto planteamiento, para obtener seguridad de que lo que se hace, está bien hecho; gracias a eso ver el objetivo claro, así poder dar un sentido subjetivo a muchas cosas, y en vez de mirar tanto en una única dirección, levantar la mirada hacia todo el mundo..., en general, y esperar pacientemente a que algo curioso pase.

2 comentarios:

Carlos dijo...

Tiempos muy complejos que transitamos en el día a día de supervivencia en el sistema.

Tony dijo...

Hola Carlos, lo malo es que estoy muy cansado de este sistema y la verdad es difícil desembarazarse de el,algún día lo lograré.
Un saludo.