viernes 26 de junio de 2009

-- retiro --



Tranquilidad interior que se refleja en la marcha de los días, los problemas se los lleva el viento si se dejan salir de dentro. Me largo a pasear mi vida, a ver el mundo que la rodea, tranquilo, liviano, sereno, sin prisas por llegar a nada, ya que nada tiene tanta prisa para ser llegado. Semántica de la vida en la que muchos significados carecen de respuesta, porque a tantas absurdas respuestas, inútiles preguntas, las cosas si tienen que pasar pasan, y mejor esperarlas tranquilo que no con la mente revuelta.

Me gustan los asiáticos (los de antes, no los que están contaminados por los occidentales decadentes) porque ven la vida de otra manera, se creen que les puede pasar lo que sea, (realmente es lo que hay), aunque ellos no medien en el medio, nosotros los occidentales, siempre tenemos que buscar mil maneras para que las cosas nos salgan bien, y es curioso, muchas veces cuando menos se busca es cuando más se encuentra, y así es, mejor esperar el momento dándose un respiro, auspiciando el retiro, y dejar a esas mil maneras que la mitad de las veces no sirven para nada, mas bien para cansar el ánimo y no dar resultados, que vayan a su ritmo sin mediar yo en el mismo; tranquilidad y buenos alimentos y lo que sea, será.

En el meollo capitalista en el que por suerte o desgracia me ha tocado morar, hay que hacer lo posible para centrar el lugar que se ocupa, la escala de valores para interactuar con el mismo, las necesidades por cubrir y las ya cubiertas, si de todo eso se saca una conclusión racional y se ve que se puede hacer algo, que influya primero en el bienestar propio, pero sin abusar de los otros, y luego, que sea posible hacer otro algo para lo que se esté preparado, muy bien, pero cuando se ponga en marcha la resolución del camino a seguir, encender una vela a San Pancracio, para no encontrar lo de siempre, mucho dar y recibir poco, porque se sabe, se dice, se comenta, el capitalismo es así, que hay muchos que encuentran en bienestar propio a costa de muchos ajenos, pero ya veremos, por lo pronto me retiro y a vivir, que son cuatro días, al quinto tendré que valerme de mis recursos de posibles valúas, sino a lo que sea, que el abanico de posibilidades es tan grande que a veces por serlo, no nos deja ni verlo.


Bueno me retiro a ver si me inspiro, pero como siempre tengo el don de encontrar lo que no quiero, es curioso al no tener centrados los rumbos, la disparidad de posibilidades de una imaginación calenturienta, de un espíritu subversivo, de una actitud indolente hacia los logros de una parte de la humanidad aburrida y decadente, que me da asco y repulsa, cuando se es así pocas cosas de un elemento social basado en absurdas objeciones, llenan, por eso y como me valgo más bien del elemento efecto mariposa, teoría no de una tendencia personal, como puede ser el mariposeo, sino de una visión especial de lo llamado circunstancial de vida, me acojo al elemento perturbador de inicio, en retiro y con una vela de los deseos, y como buen ser imaginativo y perceptible, que su efecto siga su curso, yo mientras meditando espero.


2 comentarios:

despe dijo...

hola Tony , lo que sera sera pero sabra mejor si le ponemos nuestro sabor personal quizas motivemos a otros a testearlo y mixtiemos sabores jeje saludos despe.

Tony dijo...

Je,je, me voy a dedicar a invitar a comer a los que me oferten un buen futuro, con el buen sabor de una mesa bien servida todo es posible.
Gracias Despe.