
En nuestra vida si la vivimos con una regularidad excesiva puede ser origen de sistemas obsesivos y con ello ansiedad. Sabemos que dentro de la existencia tenemos que intentar tener un control teórico de los actos a realizar o de ciertas tentativas de encontrar la armonía entre las sensaciones y las funciones a las que nos vemos inclinados. Si no sabemos usar los catalizadores necesarios robándole a la fuerza instintiva un poder en pro de la fuerza de la razón, busquemos algo inteligente en la lucha ante la formación de la temida ansiedad. Las actitudes de una persona influyen en su acción y es importante cambiar la actitud de impotencia y pesimismo.
-¿ Por qué la obsesión ?- Esos sentimientos de nuestro interior no resueltos; maneras de percibirnos y percibir las cosas; enfoques de valores propios en otra persona que gracias a sus respuestas nos haga dar una visión en base de sus apreciaciones (falta de autoestima). Muchos actos basados en la indiferencia hacia nuestras consideraciones reales; obligaciones morales impuestas sin ser identificadas por nuestra moral mas intima, la total falta de confianza por errores en nuestra educación.
Si se fomenta el elemento cooperativo en contra de conductas alineadas se conforma mejor el equilibrio obsesivo ambiental. Si con la ansiedad, resultado entrópico de nuestras inadaptaciones, se pierde información y conocimiento por lo caótico del caso. Es interesante pugnar por la inclusividad de lo caótico en la incomprensión para romper con la obsesión que es el resultado de no saber apreciar información en los cambios de valores y formas. --La vida es algo que sucede mientras nosotros andamos ocupados haciendo otras cosas--.
No toleramos mucho la incertidumbre y las decisiones basadas en información incompleta. Tenemos que inventar lo que no sabemos, existen muchas formas de ideación e infinitud de sentimientos. Cotejar los datos frente a las decisiones, ser tenedor de experiencias, con ello decidimos previamente y así se actúa rápidamente juzgando con inteligencia y se acumula el resultado de la experiencia en un círculo virtuoso; el conocimiento siempre ha de buscar la creatividad no el estanque en círculos obsesivos ineficaces y sin ningún resultado positivo.
Actos inútiles que nos desequilibran y obsesionan: --Comportamientos que no nos sugieren nada; trabajos que no nos inundan por su ineficacia; hechos sociales que se hacen sin voluntad; recurrir a gente que no nos proporciona nada; vicios; compulsividad; apegos; el amor como búsqueda en otros lo que nos hace falta encontrar en nosotros mismos; miedo a la insolidaridad personal; perdernos el respeto y el de los demás; actos, manías, compulsiones sin razón; tiempo perdido; dispersión en el enfoque; el miedo injustificado; el fastidio; dejarse llevar; el poder sin límites; la continua manía de querer quedar bien; y tantos otros que alargaría la lista hasta lo obsesivo.--
Al no querer saber o no comprender el porqué de nuestra voluntad, no solucionamos el núcleo de nuestras funciones elementales, la percepción del mundo, el espacio que ocupamos y nuestro tiempo. No es que estemos aquí, somos parte del aquí. Disipamos a menudo nuestra energía en disfunciones sin aprovechamiento. Los órganos sensoriales no tienen nada que ver con las funciones sensoriales. Dentro de las funciones elementales dejar que la verdadera información nos esté disponible y pueda ser evocada, que sea recuperada optimamente sin caer en el error obsesivo, dejarla surgir sin las trabas de los lapsos producidos por los conflictos personales.
El caos es una representación plausible en la evolución del ser humano, no existe una modelación en las pautas de comportamiento para las que toda creatividad que pueda emanar de nuestras verdaderas convicciones y grados de apreciación pueda ser utilizada de la manera mas racional ante nuestra realidad. Reconozcamos que somos algo único dentro de la unidad y un todo dentro de la gran parte. Dejemos de lado el maldito concierto del deseo que favorece pautas obsesivas, la triste comodidad de la rutina y la falta de iniciativa.
Nos tenemos que convencer de que somos únicos, diferentes e irrepetibles. Aprendamos a querernos y respetarnos y olvidémonos de una vez del complacer para ser aceptados. La insufrible manía de actuar siempre como si se pidiera perdón por existir. Y como colofón el angustioso y atosigante comportamiento de ir de martir por la vida.
-¿ Por qué la obsesión ?- Esos sentimientos de nuestro interior no resueltos; maneras de percibirnos y percibir las cosas; enfoques de valores propios en otra persona que gracias a sus respuestas nos haga dar una visión en base de sus apreciaciones (falta de autoestima). Muchos actos basados en la indiferencia hacia nuestras consideraciones reales; obligaciones morales impuestas sin ser identificadas por nuestra moral mas intima, la total falta de confianza por errores en nuestra educación.
Si se fomenta el elemento cooperativo en contra de conductas alineadas se conforma mejor el equilibrio obsesivo ambiental. Si con la ansiedad, resultado entrópico de nuestras inadaptaciones, se pierde información y conocimiento por lo caótico del caso. Es interesante pugnar por la inclusividad de lo caótico en la incomprensión para romper con la obsesión que es el resultado de no saber apreciar información en los cambios de valores y formas. --La vida es algo que sucede mientras nosotros andamos ocupados haciendo otras cosas--.
No toleramos mucho la incertidumbre y las decisiones basadas en información incompleta. Tenemos que inventar lo que no sabemos, existen muchas formas de ideación e infinitud de sentimientos. Cotejar los datos frente a las decisiones, ser tenedor de experiencias, con ello decidimos previamente y así se actúa rápidamente juzgando con inteligencia y se acumula el resultado de la experiencia en un círculo virtuoso; el conocimiento siempre ha de buscar la creatividad no el estanque en círculos obsesivos ineficaces y sin ningún resultado positivo.
Actos inútiles que nos desequilibran y obsesionan: --Comportamientos que no nos sugieren nada; trabajos que no nos inundan por su ineficacia; hechos sociales que se hacen sin voluntad; recurrir a gente que no nos proporciona nada; vicios; compulsividad; apegos; el amor como búsqueda en otros lo que nos hace falta encontrar en nosotros mismos; miedo a la insolidaridad personal; perdernos el respeto y el de los demás; actos, manías, compulsiones sin razón; tiempo perdido; dispersión en el enfoque; el miedo injustificado; el fastidio; dejarse llevar; el poder sin límites; la continua manía de querer quedar bien; y tantos otros que alargaría la lista hasta lo obsesivo.--
Al no querer saber o no comprender el porqué de nuestra voluntad, no solucionamos el núcleo de nuestras funciones elementales, la percepción del mundo, el espacio que ocupamos y nuestro tiempo. No es que estemos aquí, somos parte del aquí. Disipamos a menudo nuestra energía en disfunciones sin aprovechamiento. Los órganos sensoriales no tienen nada que ver con las funciones sensoriales. Dentro de las funciones elementales dejar que la verdadera información nos esté disponible y pueda ser evocada, que sea recuperada optimamente sin caer en el error obsesivo, dejarla surgir sin las trabas de los lapsos producidos por los conflictos personales.
El caos es una representación plausible en la evolución del ser humano, no existe una modelación en las pautas de comportamiento para las que toda creatividad que pueda emanar de nuestras verdaderas convicciones y grados de apreciación pueda ser utilizada de la manera mas racional ante nuestra realidad. Reconozcamos que somos algo único dentro de la unidad y un todo dentro de la gran parte. Dejemos de lado el maldito concierto del deseo que favorece pautas obsesivas, la triste comodidad de la rutina y la falta de iniciativa.
Nos tenemos que convencer de que somos únicos, diferentes e irrepetibles. Aprendamos a querernos y respetarnos y olvidémonos de una vez del complacer para ser aceptados. La insufrible manía de actuar siempre como si se pidiera perdón por existir. Y como colofón el angustioso y atosigante comportamiento de ir de martir por la vida.









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