
Hay objetivos que se alcanzan mejor cuando desistimos de lograrlos, e incluso solo los alcanzamos si hemos efectuado tal desistimiento. A estos estados de cosas se les suele llamar "subproductos"; como ejemplo, en el léxico de la economía un subproducto es un artículo que se obtiene mediante un proceso de producción diseñado para -- la fabricación de otro bien --. O otra explicación,
Se dice a veces que todas las cosas buenas de la vida son gratis: una
afirmación mas general podría ser que todas las cosas buenas de la vida,
son esencialmente subproductos...., más en concreto los subproductos
están ligados a lo que acude a nosotros en virtud de lo que somos,
como cosa distinta a lo que podemos lograr por esfuerzo y afán.
---VOLUNTAD DE DESEO ---
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===ESCAPE DE SUBPRODUCTOS===
afirmación mas general podría ser que todas las cosas buenas de la vida,
son esencialmente subproductos...., más en concreto los subproductos
están ligados a lo que acude a nosotros en virtud de lo que somos,
como cosa distinta a lo que podemos lograr por esfuerzo y afán.
---VOLUNTAD DE DESEO ---
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===ESCAPE DE SUBPRODUCTOS===
Se observa con los subproductos un curioso fenómeno de interferencia: el acto mismo de intentar algo interfiere con el logro de lo intentado. Empezamos a estar más cerca de la espontaneidad cuando, tras los reiterados fracasos de conseguirla racionalmente, hayamos dejado de hacernos presión para apoderarnos de ella.
Desde luego no se duda en la convicción de que la felicidad es la prueba de todas las reglas de conducta y el fin que se persigue en la vida. Pero ahora pienso que este fin solo puede lograrse no haciendo de él la meta directa. Si tan solo el hecho de preguntarte si eres feliz, al momento te hace dejar de serlo.
Cuando desees algo mejor "dedicate a otra cosa", -y si todo va bien-, los subproductos te caerán en el regazo, acudirán a ti de forma "accidental".
Siempre sin deliberar demasiado, a veces, por fuerza, no se puede usar la racionalidad en nuestros fines. Siempre se puede hacer --un poco de teoría -- y luego --un poco de acción --.
Las habilidades prácticas son actividades inteligentes aún cuando no vayan precedidas de una atención teórica hacia las reglas ni a su recitado, ni sean el resultado de aplicar esas reglas. Lo esencial es la práctica continuada, e incluso puede acontecer que prestar atención teórica a los detalles de una habilidad que ya hemos adquirido interfiera con la ejecución de esa habilidad o nos vuelva aún más torpes en ella.
Lo más horrible de todo es el tener que repasar todos los actos a realizar
antes de realizarlos, la reflexivilidad continuada en todas nuestras acciones.
No hemos de tener un pacto, ni con nosotros mismos; no tenernos que atener a reglas rigurosas que lo único que causan es esclavitud hacia nuestros sentimientos.
--NADA DE FIJARSE METAS QUE NO ESTEN A NUESTRO ALCANCE.--

Desde luego no se duda en la convicción de que la felicidad es la prueba de todas las reglas de conducta y el fin que se persigue en la vida. Pero ahora pienso que este fin solo puede lograrse no haciendo de él la meta directa. Si tan solo el hecho de preguntarte si eres feliz, al momento te hace dejar de serlo.
Cuando desees algo mejor "dedicate a otra cosa", -y si todo va bien-, los subproductos te caerán en el regazo, acudirán a ti de forma "accidental".
Siempre sin deliberar demasiado, a veces, por fuerza, no se puede usar la racionalidad en nuestros fines. Siempre se puede hacer --un poco de teoría -- y luego --un poco de acción --.
Las habilidades prácticas son actividades inteligentes aún cuando no vayan precedidas de una atención teórica hacia las reglas ni a su recitado, ni sean el resultado de aplicar esas reglas. Lo esencial es la práctica continuada, e incluso puede acontecer que prestar atención teórica a los detalles de una habilidad que ya hemos adquirido interfiera con la ejecución de esa habilidad o nos vuelva aún más torpes en ella.
Lo más horrible de todo es el tener que repasar todos los actos a realizar
antes de realizarlos, la reflexivilidad continuada en todas nuestras acciones.
No hemos de tener un pacto, ni con nosotros mismos; no tenernos que atener a reglas rigurosas que lo único que causan es esclavitud hacia nuestros sentimientos.
--NADA DE FIJARSE METAS QUE NO ESTEN A NUESTRO ALCANCE.--

Lo que hace falta es que,
surja la espontanedidad vital,
nada de estar siempre sometido,
al control,
de las parcelas de nuestra conducta.
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surja la espontanedidad vital,
nada de estar siempre sometido,
al control,
de las parcelas de nuestra conducta.
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