miércoles 11 de noviembre de 2009

-- los adoradores --


Esto hacían algunos de una secta en un tiempo en que la brujería era el elemento que podía disturbar a una gente cargada de religiosidad ostentada en un estado canónico, en una sociedad poblada de misterios, como siempre producto de las imaginaciones adulteradas, por las drogas unas pobres desgraciadas -las brujas o los brujos- y otros por sus propios maquiavélicos, esquizoides, paranoides, sadico-morbosos-placeres hacia el hacer daño -los pertenecientes a la iglesia católica cristiana- para con ese daño sin poder de defensa por la tortura y el inimaginable dolor producido, crear un sinfín de víctimas inocentes más todas las víctimas continuas por el delatar compinches cuando el sufrimiento se hacía imposible de aguantar, matando los de la negra sotana a tantos sin razón, en nombre del venerado, establecidos por unas leyes morales algo confundidas.

El relato de uno de los testigos de la barbarie:


Además de la estrapada, el potro y la empulguera, los cazadores de brujas utilizaban sillas con puntas afiladas calentadas desde abajo, zapatos con objetos punzantes, cintas con agujas, yerros candentes, tenazas al rojo vivo, hambre e insomnio. Un crítico contemporáneo de la caza de brujas, Johann Mattháus Meyfarth, escribió que daría una fortuna si pudiera desterrar el recuerdo de lo que había visto en las cámaras de tortura:
He visto miembros despedazados, ojos sacados de la cabeza, pies arrancados de las piernas, tendones retorcidos en las articulaciones, omoplatos desencajados, venas profundas inflamadas, venas superficiales perforadas; he visto las víctimas levantadas en lo alto, luego bajadas, luego dando vueltas, la cabeza abajo y los pies arriba. He visto cómo el verdugo azotaba con el látigo y golpeaba con varas, apretaba con empulgueras, cargaba pesos, pinchaba con agujas, ataba con cuerdas, quemaba con azufre, rociaba con aceite y chamuscaba con antorchas. En resumen, puedo atestiguar, puedo describir, puedo deplorar cómo se violaba el cuerpo humano.

Otro líder del Templo del Pueblo.


Seres en una sociedad estadounidense de los años setenta con los valores un poco turbios, no muy contentos con el establishment imperante, con ganas de un mundo mejor y con ideales de paz, pero entregados a una mente poderosa y sugestiva, no por eso mejor; sugestionados por esa debilidad innata en un mecanismo interno mal interpretado de algunas conciencias. Una multitud en una comunidad llamada Jonestown en la Guyana del año 1978, un 18 de noviembre, fecha fatídica y apocalíptica para esos pobres adoradores de la conciencia de un drogadicto. En el púlpito Jim Jones un pastor erigido para redimir la conciencia de este mundo cargado de miedos y con la promesa de un mundo mejor. Luego en su decadencia y dirigido por su mente enferma de productos químicos cargada, desvariado en los conceptos, ofreciendo el mensaje de un final de los días. Seres con el miedo permanente en sus vidas junto con imaginadas amenazas externas, obligados a envenenar a más de doscientos niños, incluidos bebés, por los adultos, muchos los propios padres, en una orgía de espiritualidad y limonada envenenada; después los adultos, adulterados y con la conciencia disipada por la conjuración del acto de envenenarse para convertirse en unos mártires revolucionarios religiosos. Al final la enfermera, una de los círculos de poder del visionario drogadicto, acabó también con la vida del paranoico profeta Jim Jones de un tiro en la cabeza, obsequiándose con otro ella misma, así en total 913 muertos, en nombre de un ideal.


Ahora volvamos a la realidad del siglo veintiuno, -¿como siguen las conciencias?- igual o peor, ya tenemos peliculita - 2012 - no deja de ser una película más, producida cuando se avecinan momentos fatídicos y apocalípticos, esos que las mentes sugestivas y sugestionadas hacen ver en los que piensan que el coco se hizo para otra cosa, que la vida humana con la cosa mental dentro es una puta mierda.

Viene mi perrito moviendo la colita, ya que quiere ir a pasear, una simple respuesta a su necesidad básica, y yo le digo -Tobi..., nos quedan tres años y medio aproximadamente para vivir DIVINAMENTE- como siempre me da un lengüetazo, a el le importa un pepino, no tiene la razón humana de una parte de la humanidad absurda implantada en su cerebro, suerte la suya, así no ha de adorar a ningún ideal estúpido.

Para los humanos es más fácil matar o morir por un ideal,
que no vivir porque así está establecido.
Si la vida es tan fácil vivirla para los que no piensan,
porque coño no es igual...
para los que por "desgracia",
tanto pensamos.


martes 10 de noviembre de 2009

-- sudado --



Me quito el yelmo porque sudo, es muy incómodo estar con algo que obstruye el tema de visibilidad periférica y enjaulado siempre se da pie a la crítica destructiva que no a la constructiva. Siempre es bueno el saber defenderse, pero cuando la defensa es subjetiva no va bien para el equilibrio de las fuerzas forzar al interior a pensar que siempre hay un enemigo acechando, sin apreciar en el fondo que el enemigo muchas veces es uno mismo, tontería si, ya no es que haya enemigos, es buscar la batalla en vez de evitarla.

Se sabe que a la vida se viene para "luchar", que todo tiene un cierto sufrimiento; los deberes, el apego, la autorealización, justificar siempre ese rincón dentro del universo..., una apreciación propia del entorno, no de la realidad sino de como se nos presenta ante nosotros por la manera que lo percibimos. Eso que ocurre, que nos ocurre, siendo la lucha la trampa y su impotencia ante tan basto frente de batalla, la inutilidad que conlleva el mismo planteamiento. Se pierde el rumbo en tan dilatado frente, olvidando los ciertos poderes concedidos para lograr el reto verdadero y ese reto no es ni más ni menos que conformarse con lo que se tiene, que más da lo que no se puede obtener sin necesidad de llegar a valorar la simple caución inmanente a todos los barruntos indeseables por buscar paz en un imperio tan lejano en sus límites, se compromete en desestimar los acordes limítrofes conformando lo que se comprende, haciendo de esa conformidad una eminencia continua de las propias valoraciones, en vez de prepararse siempre para la lucha se refugia la fuerza en la retaguardia sin perder energía y ni por mucho buscar una victoria en efímeras empresas. Quien no saca el medio regulador de su propia empresa a flote no se lleva nunca ningún premio y menos escondido tras una máscara.

Realidad es la que nos comporta la suave y liviana libertad de poder comprender todos los asuntos que nos invaden, pero a nivel personal, que hagan que relajen, que nos sintamos bien, ya que lo abstracto y lejano no se puede controlar, no se puede asumir, es observado y nada más, no es una propiedad nuestra, es una propiedad que pertenece a todos y en la propia lucha está la pasividad que no ha de fomentar la lucha, es el reflexionar bien sobre todas las cosas haciendo del alma una entelequia y del aforo en el que se reunen todas las demás almas la finalidad de la entelequia en si, por su motivo y no por las motivaciones extrañas a lo que por mucho que se quiera, no se puede controlar.

Una verdad como una catedral es que nuestra sensación de los valores en los que nos movemos son los que nos derrotan de continuo, en realidad la derrota nunca existe, es otra forma de apreciar lo que nos divide, nos martiriza y nos claudica, dejando no un yelmo como botín de guerra, sino un cuerpo herido por el arma de la impotencia que no es más que la falsa percepción de lo que por impotentes nos podemos considerar. Si no se puede, cosa que la mayoría de las veces es así, no es necesario pensar en retirada, no hace falta ninguna retirada, lo que si es posible es una nueva posición ante los acontecimientos y en vez de defensas, caminos libres, en vez de culpas a discreción, fomentar el que no existen culpables, solo anexos a las circunstancias, y si la razón existencial se basa en una serie de circunstancias que nos conlleva una participación continua en sus funciones, hacer que las funciones sean las acreditadas a cada cual, como realización en una equilibrada personificación de ideales mutuos, no como sellos y cerrajones sino como aperturas ante todas las manías destructivas irracionales combinadas con la paciencia de que el espectador siempre sabe lo que ve, lo que no adivina es el por que está en ese lugar para poder observar lo que acontece, alguien debe de saberlo pero escapa al no querer ser asumidas las responsabilidades. Cada uno en su sitio y si no esperar por turno, quien quiere se cuela, quien no espera, y siempre la cola tiene un fin, en ello la espera a veces desespera, pero a la larga en la ventanilla siempre hay una respuesta, lo que hay que saber cual es la que nos pertenece y si hay que protestar se protesta, pero antes saber dar una respuesta, para no dar por fundado lo que no sigue en la linea continua de una natural perspectiva, sumando las consiguientes perniciosas costumbres que a muchos hacen ver la paja ajena antes que tantos tochos que en el ojo ciegan, por sudar respuestas inútiles ante tantas inutilidades.

Nada después de tanto rollo, como los políticos y todos los que saben que saben, mucha paja y poco provecho, bla, bla, bla..., en vez de coraza..., en pelotas y ponerse a cantar en medio la calle, que así la cosa hace gracia y con humor todo se ve de otra manera. Tantos locos en este mundo que son como niños, no se pueden convencer con razones, porque carecen de ello, por eso son incapaces de razonar. Verdadera libertad es vivir nuestra propia creación y realización propias, lo demás es algo que sin querer cambia, mas cuando cansados de sudar nos ponemos el ventilador y el fresquito que da nos llena de alegría, nos hace sentir que las cosas más difíciles son "a veces" las más sencillas, todo por la graduación que se les aplique.


sábado 7 de noviembre de 2009

-- blindado --

¡¡ Trabajemos lealmente para transformar en goces todas nuestras propias pasiones !!.

El lamentable superhombre como un sentido inútil de la tierra.

Esto no es mio y no me acuerdo de quien es, pero me gusta:

El silencio de todos los fantasmas que uno va dejando por ahí..., en el transcurrir del tiempo. Las sombras de aquellos a quienes una vez amamos y no conseguimos jamás...; de quienes nos amaron y cuya esperanza matamos por maldad, estupidez o ignorancia....


Blindado, resguardado en mi interior, ante una vida que parece una broma cruel, una mentira definitiva...; mirada que surge del interior, de un poder permanente; libertad de la furia enjaulada que demuestra su capacidad, devorando sin compasión los sádicos guardianes que nos creen a su merced, comprendiendo de lo que se es capaz, hasta que se intenta.

Fiesta en mi interior, una extraña fiesta, luchando con el próximo y repugnante pasado, tan solo el que avergüenza; venganza contra el porvenir que divide la esperanza, la duda..., serenidad tras la lucha. Surge un destino, siempre hay un destino, el mio...; un mundo que nunca contraría la pasión, la fuerza del designio..., resarcido en lo olvidado hasta olvidar que lo olvido.

Vanidad cómica en muchos fragmentos de las vidas, que hacen gracia, que dan risa, que dan lástima. Suplidos caballeros armados por los dones de la perspectiva, al disponer de nuevas opciones, se contempla un espectáculo bien representado, un guión propio que hace amarse a uno mismo y poder soportar los insulsos guiones primarios que crean cobardes, vagabundos dóciles y resignados que lo único que saben es obedecer cordialmente, olvidando por completo de obedecerse a si mismos; erráticos, de un lado a otro, ya no se toma la voluntad como propia, dejándose pensar por voluntades que muchas veces no sirven para nada, tan solo para hacer sentir nuestra propia vida como un merecido que no se tiene derecho a ejercer. No suplas las ansias de victoria sobre todas las cosas, por el temor, el conflicto, las amenazas, la resignación, el anhelo..., intentos continuos producto de la mentira y la vanidad para hacer idealizar muchas partes de la vida hacia un resultando de humillación y derrota, dejando la lastimera sensibilidad a flor de piel.


Agachados, arrodillados ante emblemas, estandartes, iconos, poderes que han de sobrepasar, buscando siempre un amo al que obedecer, que normalmente nunca sabe lo que dice, ni hace lo que tiene que hacer. Ante continuas mentiras sin objetar, ni poner en duda, aceptadas porque la mayoría así piensa, sin pensar que la mayoría es la que siempre se equivoca.

Blindado, con mi yelmo ajustado, con los cuernos afilados, con ganas de sentirme bien, detrás de la coraza. Encantado por mis propios pensamientos, libres de culpas infundadas por dioses inventados, por historias fabuleras y reconocidas mentiras que no dejan encontrar por fin otras más nobles que las puedan refutar, y mandar al olvido olvidado las que tantos años nos han llevado por el camino errado, ese que muchas veces si se dejara al pobre diablo decir más verdades que las reconocidas, entre tanto auditorio ignorante, otro gallo cantaría.

Blindado, hacia un maniqueísmo ostentoso, hacia una actitud arrogante de una sociedad industriosa que lo único que crea son alienados, seres sin corteza preparados para la rutina y el provecho, que sin derechos se dejan llevar por la circunstancia y acaban como muchos, perdidos en la indolencia. Sociedad del ansia y la doblez, encaminada hacia el mundo de la fe, esa que no se lo cree ni ella misma, fundada en valores absurdos del sufrimiento y la hipocresía. Si se lee bien la historia, no la escrita sino la que nunca se escribió y es más cierta, ya se darían por claudicados muchos centros de acogida, los que hacen del lúcido y bien adaptado un inútil por la norma establecida, impuesta por locos desquiciados, dando fe a sus manías, que hacen del sillón del terapeuta la promesa de los días; en una sociedad sin fundamento, mucha mente se arruina.

Penoso y enfermizo sentido de la resignación, sobre todo en un mundo con la religión como dogma, en continuo rechazo de lo terrenal como base vital, en tantos lacrimógenos sermones que invitan continuamente a pasar del presunto paraíso de nuestra infancia a ese ilusorio paraíso del más allá, con total desprecio de la vida adulta y responsable -la verdadera vida- que hay entre medias. Haciendo olvidar que en el fondo la muerte no es tan mala, son peores las cosas que nos privan de la vida.

Blindado ante un mundo enfermo, cargado de sepultureros ahítos de tanto cavar en la estupidez de sus ideales, que lo único que hacen es escarbar de continuo en los viejos escombros que exhalan vapores mefíticos. Dejad ya de remover siempre el putrefacto lodo y largaros a vivir a saludables montañas, plenas de nuevos ideales, donde poder retirar por fin el yelmo para respirar el aire puro, inyectando en la mente el sano juicio y la justa medida de las lecciones básicas de la vida, esas que no necesitan una coraza para poder ser asumidas.


jueves 5 de noviembre de 2009

-- eso intelectual --



Se socializa por doquier y todo se convierte en una ruin hipocresía, una superflua y cruel ley moral en la que se basan los sesudos vivientes terrenales, que en el intento de sobornar a la audiencia, se hace ver que con la conducta establecida ya se tiene el tema del comportamiento resuelto. Caos intelectual, abstracción fútil de asquerosos y bellacos engendros producto de la televisión y los poderes fácticos; usureros de valores éticos, que ya entrados en un siglo veintiuno, continúan sin tener ni un mínimo de consideración hacia la identidad propia de lo que significa virtud en la moral, al obsequiarnos con la nefasta solución de la práctica de sus métodos. Encima calla y otorga que así todos nos vamos al cielo. A la mierda es donde nos vamos a ir, porque parece que la verdadera virtud está tan alta, "el cielo", tan y tan arriba, que lo único que se ha de hacer es soñar con ello, ilusorios imposibles por lo inasequibles.

Grandísima estupidez en los medios ofreciendo todo mascado, solo abrir el pico y engullir la mezcla informativa tal como se ofrece, ya no hace falta discernir las informaciones, la comodidad como premisa hace que lo reflexivo cause fatiga. La simple voluntad de crear decisiones para mejorar un mundo caótico y embrutecido, no es ni remotamente puesto a discusión y sin afán de soluciones por culpa de la apatía que reina por doquier, dejamos que la cloaca siga apestando y llenándose hasta reventar de productos escatológicos. En vez de una lógica en los asuntos, engendramos un cerebrito mecánico que ya no sabe donde se tiene, camina por el cuerpo y se aloja en la punta de un gusano que lo único que busca es un agujerito donde guarecerse para obtener el placer sobre todas las cosas y después del orgasmo estúpido de la gozada como fin, tumbarse a un lado, ya se ha conseguido el desahogo, ahora que...., ¿a fumarse un cigarrito?.


Moldear la conducta, para dar un sentido, al sintonizar con las causas más nobles de la vida, no sentarse en el mullido sillón de los espazurrados y sintonizar el canal más hortera para ver que la vida es una sexual puesta en escena donde los cuerpos deseosos y la carne más tierna ha de ser lo que trague el intelecto, ya que otra cosa no tiene importancia, sexo hasta en la sopa y la cabeza para otras cosas, si es que sirve para alojar algo más que un vacío mental, ya que lo otro se ha ido a donde interesa.

Donde encontrar ese merecido entre un mundo al que poco importa la realidad del intelecto. El hilo de la inteligencia y del saber como bagajes útiles hacia la realización del derecho crucial de la vida, ponderar la afinidad y la fuerza vital de cada uno para alimentar con intensa energía los pensamientos que positivamente pueda crear una psique adaptada al medio terrestre, a su conservación, a su renovación como medio de subsistencia, no como depredadores continuos en un ente social maléfico que lo único que sabe es echar polvos, en vez de engendrar pulsión hacia una onda de energía que se relacione para encontrar un buen fin en los lazos de diferente intensidad entretejidos como es la vida, así quitar el polvo del cerebro de muchas mentes por su poco uso para hollar en la realidad que nos vive y no en el hoyo al que se dirige.


Somos animales, y ellos hacen lo que hacen, pero nosotros a parte tenemos algo que se puede utilizar mejor, para luego una vez utilizado en causas más nobles, no echar un polvo, eso lo hace cualquiera, sino utilizar la fuerza para ser un hombre como Quevedo, inteligente el, a una nariz pegado, pero no como muchos de hoy en día que están pegados a otra cosa y cuando lo tienen que desempeñar de verdad, no saben como hacerlo.


miércoles 4 de noviembre de 2009

-- excusado --

Preguntar a un hecho producido por el intelecto la causa de sus desvaríos es algo que no tiene razón de proposición. La idea de un ser omnipotente y productor de efectos sobre la raza pensante es una útil forma de conformar a los que en ello se apoyan. Toda religión tiene en su base una manera de "intentar" comprender el sentido de la existencia, pero no tiene nada que ver con la realidad de lo que la existencia significa para cada uno. En su composición hubo un precursor y tras ese primer elemento conjuntivo de ideas se le puede ir asignando todos los conjuntivos a los que en un futuro lineal y práctico se puedan ir conformando. Pero no, para algunos esa idea de ser omnipotente que da razón de existencia, en vez de lineal y conjuntivo de nuevas formas de vivir, se estanca en fútiles premisas arcaicas y no deja fluir en la realidad de nuestros días un elemento "abierto" a la dinámica en las que el mundo verdaderamente se apoya. La idea de su razón de ser está libre de culpa, la culpa la tienen los que no saben adaptarse a nuevos razonamientos de libertad y paz (con todos sus matices incluidos, pero en un camino hacia -el bien común- como estas palabras simplemente representan), en ese caso Dios es siempre inocente, ya que ha de significar una idea de beneficio hacia el razonamiento humano, y quien no sabe razonar como humano, ya no tiene un Dios, tiene un elemento creado para doblegar a un enemigo, considerando enemigo al mismo ser que el Dios crea a su imagen y semejanza, según dice una de sus premisas, entonces el Dios como elemento discordante no es el culpable, es la idea de su utilidad la que lo culpabiliza, como un mal direccionamiento de razón base hacia sus premisas, haciendo de esas premisas tan poderosas que en vez de paz, den guerra. Así al ser una utilidad para el razonamiento humano, en si pierde todo su poder, ya no es omnipresente y menos omnipotente, es tan solo un arma más para dañar al prójimo, siendo ese mismo prójimo producto de la idea principal, en si una entelequia mal utilizada.

Podría llenar una página entera de proposiciones, pero no estoy para eso, tan solo con saber que algunos no comen cerdo porque no era en su momento un animal bueno para ser criado y menos en un ecosistema que no estaba adaptado a la manera de vivir del animal, pues prohibido, precursores en su momento de ideas para adaptarse a un elemento, pero arcaico. En otros lugares las vacas son sagradas pero ayudan en un elemento en el que son más útiles vivas que muertas, precursores de unas ideas arcaicas en una sociedad que se equilibra a razón de su energía social, y la "vaca sagrada" es su base, arcaico pero útil, mas no deja de ser una idea a la razón de un equilibrio social que produce un beneficio, aquí las premisas de un Dios son buenas, se adaptan a las circunstancias, no es culpable de nada, tan solo hace que se cumplan unas leyes lógicas que gracias a la idea de poder que representa son cumplidas (no por todos, como todos los que no tienen que comer cerdo no lo comen, y ningún rayo divino los pulveriza). Igual que en este lado donde un crucificado nos da la razón de su sufrir por la redención de nuestros pecados; pecado como elemento de una razón del intelecto que se puede comprender de mil maneras, no en todos sitios el pecado es igual, cada uno peca a su manera, mientras no dañe la entelequia de un ser supremo que representa el equilibrio de una razón dirigida a -hacer el bien para todos- lo que en ello conlleva su significado.

Una mano que hace que surja del alma la emoción de lo que significa la existencia de un ser divino basado en la bondad (como la misma palabra significa) no empuñará nunca un arma, si no es obligada a ello por el errado concepto existencial de unos que no saben razonar como seres humanos (como las mismas palabras significan), y menos de ostentar el sentido de esa divinidad con ellos, en su razonamiento dan pie a otro tipo de divinidades producto de otras ideas o razonamientos en la utilidad direccional basada en sus propios fines. Quien sabe crear emoción con su verdadera divinidad, una emoción pura que surge del alma, es quien ostenta ya no la idea ni el razonamiento de Dios, es entre las lágrimas de esa emoción limpia de ideas, como un mal dios se excusa y surge el Dios verdadero.

Kseniya Simonova pintó con sus dedos en la arena una animación de la invasión alemana a Ucrania durante la segunda guerra mundial. La emoción del arte y su significado haciendo surgir del alma lo verdadero del sentido de la existencia.

lunes 2 de noviembre de 2009

-- felicidad --


Cuando se está rodeado
de
felicidad la
tristeza no tiene cabida.



La familia, los amigos,
tanta gente con
tantos buenos sentimientos.


Todo se convierte en
en el mejor despilfarro
al que nos podemos
abandonar.


¡¡Y es bailar
de alegría
hasta que quedemos
agotados!!.



sábado 31 de octubre de 2009

-- pesadillas --

video